| Luis Alcober | 17/04/2011 |
Noche mágica y trepidante la vivida este sábado por la marea roja en el Príncipe Felipe y que confirmó dos cosas: que el feudo maño es un sitio difícil de asaltar y que los rojillos son el 'matagigantes' de la liga ACB. Y es que han sido capaces de tumbar como visitantes y como locales a los dos mejores equipos de, con permiso de la NBA, la mejor liga del planeta. Barça y Real Madrid han caído a manos de un recién ascendido con pedigrí a sus espaldas.
El partido fue electrizante desde el primer cuarto y en los primeros compases Quinteros colocó un 6 a 1 rebelde en el luminoso. Un CAI concentrado forzaba en la escuadra merengue el primer tiempo muerto a los cuatro minutos de partido con un 15 a 8. Se vivió en este primer cuarto un duelo de bases con Cabezas y Rodríguez como protagonistas. Uno para administrar la ventaja y otro para no apearse del partido antes de tiempo. El juego interior blanco, tal vez el mejor de toda la liga, propició que de la mano de Reyes y de Tucker , el Madrid se colocará uno arriba (15-16). Pero el CAI aguantó bien y, a pesar del asalto triplísta madrileño de Mirotic, el marcador quedó en un ajustado 25 a 28 favorable a los visitantes.
En el segundo cuarto Abós mentalizó a los suyos para plasmar una defensa de anticipación que fue jalonada con el acierto en el tiro exterior. Y de nuevo el CAI se vino arriba. A ello se unió el juego bajo el aro de Hettsheimeir y Aguilar con acciones de 2+1, que conseguían distanciar a los rojillos por 48 a 35, en el mejor y más completo cuarto de toda la temporada. Solo faltaba el mate de Chubb para rubricar el cuarto perfecto que acabó con una efectividad en tiros de dos del 79% y un tanteo, al descanso, de 51 a 42.
La segunda parte comenzó con una fulgurante reacción de los blancos, con Tomic y Sergio como baluartes, igualando a 51 tras un parcial de 0 a 7 en tan solo tres minutos. A partir de ahí, el intercambio de golpes fue la tónica. El Madrid cobró una ligera renta de tres puntos (59 a 62) a falta de tres minutos. Pero Van Rossom, con un fenomenal triple y Chubb, machacando de nuevo el aro, aplacaron el envite de un tercer cuarto que se cerró con un 64 a 67.
El desenlace final era de abrocharse los cinturones y seguro que a más de uno de entre los 9200 espectadores que se dieron cita en el príncipe Felipe no le alcanzó para apurar la merienda debido a los nervios y a la expectación generada. Miso recuperó la ventaja del CAI merced a su festival triplísta. A su vez Quinteros y Chubb, con un parcial de 7-0, propició que el CAI se colocara nueve arriba en los últimos cinco minutos. A falta de un minuto el CAI ganaba por 81 a 75 y los triples se convertirían en antídoto para unos y remedio para los otros.
A falta de quince segundos Tucker colocaba a uno al Real Madrid. Pero una personal sobre Cabezas propició que el CAI respirara con dos de ventaja (86 a 84). En la última posesión, Rodríguez falló el triple y Hettsheimeir reboteó, con acierto, ante Fischer para propiciar la victoria caísta ante el delirio de la parroquia maña y para poner un broche de oro a una temporada en la que las lagunas de concentración en algunas fases del campeonato no han permitido que este CAI tuviera un premio en forma de playoff.